La predicción Wi-Fi: “nuboso” y con posibilidad de chubascos

Fecha: Vie, 25/01/2013 - 17:52 Fuente: Dpto. de comunicación de Ruckus Wireless

El cloud computing es la nueva moda del sector inalámbrico, pero ¿será capaz de solucionar nuestros problemas Wi-Fi?
La predicción Wi-Fi: “nuboso” y con posibilidad de chubascos Arnaud Le Hung, director de Marketing para EMEA de Ruckus Wireless

Las arquitecturas inalámbricas están atravesando una crisis de identidad. Con el aumento del rendimiento y la fiabilidad de la tecnología Wi-Fi, las empresas están dejando a un lado las conexiones Ethernet para subir de puesto al Wi-Fi. A medida que esta solución inalámbrica gana protagonismo en detrimento del acceso por cable, sus capacidades están cambiando rápidamente, generando gran disparidad en arquitecturas WLAN y modelos de implementación.
Estos cambios están provocando que clientes y revendedores evalúen una y otra vez la gestión de red, monitorización, sistema de control y optimización del sistema WLAN para que sean compatibles con los dispositivos antiguos, optimizados para los actuales y preparados para los dispositivos del futuro.
En este estado de transición, las organizaciones de todos los tamaños y condiciones están haciendo preguntas similares sobre arquitectura para encontrar las mejores formas de ofrecer una LAN inalámbrica:

• ¿Controlador o sin controlador?
• ¿Control a través de hardware, virtual o cloud?
• ¿Flujo de datos central o distribuido?
• ¿Cloud o no cloud?
• ¿Cloud pública o privada?

Para todos ellos, la respuesta actual es un “Sí”.
Aunque muchos expertos del sector y proveedores se centran exclusivamente en un único modelo de entrega, las empresas (cada una de ellas con necesidades únicas) no están de acuerdo en qué modelo es mejor o si existe un modelo que sea la panacea.
Esto allana el camino para un espacio diverso, competitivo y algunos dirían “plagado” de infraestructuras WLAN, ya que todos tienen su propia identidad arquitectónica.

Trasladando la arquitectura inalámbrica LAN a “la nube”
El cloud computing está empezando a tomar parte en el debate de la arquitectura Wi-Fi porque, como para otros muchos sectores de la informática, ofrece altas capacidades de escalabilidad que son caras o difíciles de proveer de forma local. El principal beneficio de las conexiones cloud es que un negocio de cualquier tamaño puede tener acceso a una solución inalámbrica de clase empresarial sin saturar a los trabajadores de TI ni disparar el presupuesto del departamento.
A medida que el Wi-Fi se convierte en un método de acceso básico y los dispositivos móviles inundan el mundo empresarial, las compañías quieren tomar decisiones más inteligentes y estratégicas sobre cómo se usa la red y cómo se puede y se debe usar como una oportunidad para obtener ingresos u optimizar la productividad de los empleados.

Pero para tomar estas decisiones, las empresas necesitan más datos (montones de datos), que es precisamente donde los recursos agregados de grupos cloud destacan realmente. De forma específica, grupos de servidores con una capacidad casi ilimitada y poder de procesamiento pueden ayudar a almacenar y analizar grandes cantidades de datos de uso de Wi-Fi para evaluación de tendencias, análisis y elaboración de informes. Cuando se combina con herramientas sofisticadas de gestión, búsqueda y monitorización, una arquitectura cloud puede ofrecer un gran valor a empresas con una solución relativamente barata.
Los clouds, tanto públicos como privados, están también ganando prestigio en entornos empresariales donde las soluciones distributivas son necesarias (el sector del retail es un ejemplo esencial). Las redes cloud ofrecen un modelo digno de despliegue de conexión y rendimiento para sitios y empleados remotos donde los recursos de los empleados de TI son limitados o no existen. Teniendo en cuenta que la gestión de la nube puede ser accesible desde cualquier lugar, los equipos de TI centralizados o distribuidos pueden gestionar y monitorizar con facilidad los sitios distribuidos.
Las organizaciones de distribución ven valor en la nube Wi-Fi, pero otra formación de cloud mayor está simplificando el ciclo de vida del despliegue a través de proveedores de servicios gestionados (MSPs).
Desplegar una red de tipo empresarial que “simplemente funcione” no es tan fácil como encender un router Wi-Fi en casa. Con la rápida evolución y la complejidad creciente del WLAN, cada vez es más difícil y caro para las empresas tener profesionales en plantilla expertos en Wi-Fi, por lo que las organizaciones están recurriendo a proveedores de servicios gestionados para cubrir este hueco. Si la solución cloud está optimizada para MSPs, el modelo de negocio puede ser mucho más efectivo, en gran parte debido a la facilidad del acceso remoto a la gestión, monitorización, envío de informes y resolución de problemas.
Un elemento adicional del atractivo del cloud es la percepción de robustez, redundancia y estabilidad en una infraestructura cloud diseñada e implementada de forma adecuada. Todas las palabras de moda (alta disponibilidad, elasticidad, redundancia y sistema de recuperación ante fallos) hacen que las empresas se sientan más cómodas. Después de todo, el Wi-Fi de misión crítica demanda fiabilidad de misión crítica.

Dos tipos de cloud

En la actualidad se están impulsando principalmente dos modelos cloud: propiedad del cliente (privado) o alojado en el proveedor (público).
Las nubes privadas son atractivas porque las empresas mantienen el control de los datos del cliente y el empleado. De esta forma pueden poseer, asegurar y protegerlos ellas mismas y no les importa aceptar la responsabilidad de implementar y dar soporte, por lo que ofrecen un modelo de Centro de Datos centralizado donde se acceda a  servicios y gestión desde sitios remotos vía Redes Privadas Virtuales (VPNs.)
Muchos proveedores de Wi-Fi líderes están promoviendo este modelo ofreciendo un controlador WLAN centralizado de alta capacidad que soporta modelos de Puntos de Accesos (APs) “remotos” o “flex”. Las nubes privadas son atractivas para grandes empresas que ya tienen inversiones significativas en Centros de Datos, pero pueden carecer de la escala, robustez y ventajas de coste de opciones de cloud pública.
Aunque el término “cloud” generalmente se refiere a nubes públicas, que ofrecen todos los beneficios de control de lanzamiento, suponen una ventaja atractiva para pequeñas empresas. Un tercero diseña y lleva el centro de datos, acepta la complejidad, asegura la información (con suerte), ofrece alta capacidad/redundancia y paga la factura de la electricidad. La empresa compra APs, se suscribe a un servicio, los configura a través de una simple y atractiva interferencia web y puede monitorizar de forma remota y gestionar la WLAN desde cualquier lugar. Esto cambia el tradicional modelo WLAN. La LAN inalámbrica se convierte en un servicio y puede representarse como tal de manera efectiva.
Las organizaciones distributivas se sienten atraídas por las opciones de cloud pública, pero a pesar de la resolución de la gestión centralizada y la vigilancia, éstas no resuelven la necesidad de un Centro de Datos centralizado dentro de la organización. Los sitios remotos necesitan tener acceso frecuentemente a recursos centralizados a través de una VPN,  pero una nube pública no cubre esta necesidad, minimizando sus ventajas.

Llueve sobre mojado
Como la mayoría de las tendencias, los constantes titulares sobre “cloud” han convertido a mucha gente en fanáticos. Pero a pesar de su atractivo, la nube no lo es todo ni será la solución a todos los problemas Wi-Fi, no al menos en el futuro próximo.
Un obstáculo muy común para la adopción de Wi-Fi cloud (o para el cloud en general) es, como hemos mencionado previamente, la propiedad del cliente.  No todas las empresas están dispuestas o pueden ceder su infraestructura a un tercero.
Algunas empresas se resisten a los aspectos de privacidad y al control de las soluciones de almacenamiento (¿qué van a hacer exactamente con mi información?) mientras que a otras simplemente no les convencen los precios establecidos por los propietarios. La percepción es que la nube se asemeja a un modelo de alquiler con menos control y mayores costes a la larga. La política de precios depende realmente, por un lado de la vida útil prevista de las alternativas locales (controladores u otras soluciones de gestión). Si se espera que el ciclo de vida de los equipos locales sea largo, los clientes pueden ver más valor en el enfoque: “cómpralo y tenlo para siempre”.
Para otros, la duda sobre la propiedad responde a una filosofía más tradicional relacionada con la experiencia interna, donde los empleados que gestionan la red quieren verla, tocarla y reaccionar de forma visible con respuestas inmediatas y tangibles a problemas e interrupciones.
En segundo lugar, las arquitecturas de Wi-Fi cloud  pueden descentralizar funciones (sin controlador) o mover el controlador a la nube. En algunos entornos, puede ser una ventaja, ya que elimina el hardware del controlador en cada sitio, algo que es útil en algunas redes distribuidas. Sin embargo, las mismas soluciones sin control de hardware deben encontrar entonces formas alternativas de ofrecer servicios centralizados en cada sitio cuando se desee.
En un giro de algún modo contraproducente, es necesario algún otro componente local para llenar el vacío de características específicas. Este componente se llama a menudo gateway, concentrador o dispositivo de terminación de encapsulamiento  que ofrece encapsulamiento de datos centralizado, lo que es útil por una gran cantidad de razones (evita el rediseño LAN para VLANs inalámbricas, asegura el tráfico de invitados encapsulado, ofrece terminación VPN, etc.). Algunas soluciones de cloud Wi-Fi también requieren un equipo en cada site para las funciones de control centralizado, como el roaming a través de la red.
Los “controladores” han sido diseñados tradicionalmente para encapsulamiento de datos centralizado, pero las nuevas tendencias se están centrando en planos de datos distribuidos (separación de datos en el AP) a la vez que mantienen al controlador para la gestión y las funciones del plano de “control” como la gestión de recursos de radiofrecuencia (canal y configuración de potencia), ajustes de configuración de los APs, servicios de autenticación (802.1X o portales web cautivos), roaming IP y más.
Para la mayor parte de los clientes, cómo y dónde se realice el control del sistema (de forma distribuida, centralizada o en la nube) no importa demasiado. Lo más relevante es que ese sistema de control funcione bien. En consecuencia, cuando los clientes valoran la importancia de las distintas capacidades, el “cómo” muchas veces se convierte en algo anecdótico. Además, las empresas buscan opciones, flexibilidad y sobre todo, quieren soluciones significativas para sus negocios. Si éstas están en la nube o no, importa menos, ya que los límites arquitectónicos cada vez están menos claros.
Finalmente, una solución de control/gestión de cloud pública ofrece los beneficios de fiabilidad y redundancia de las arquitecturas cloud. Pero la fiabilidad de la arquitectura es sólo una de las piezas de la disponibilidad general de servicios inalámbricos. Los beneficios potenciales de la robustez de la cloud pueden ser compensados por soluciones alternativas que ofrecen una estabilidad inalámbrica mucho mayor gracias a un mejor diseño de radio, características de radiofrecuencia adaptativa, optimizaciones de antena, rechazo a las interferencias y similares.
El Wi-Fi siempre tendrá su base en el nivel de la radio. Los clientes a menudo comprenden los retos de una entrega constante y fiable de aplicaciones inalámbricas en entornos de alta interferencia o alta densidad. Cuando los clientes deben elegir, el principal requisito para unas buenas conexiones inalámbricas a menudo supone un plus por encima del atractivo del cloud. En parte, éste ha sido el motivo por el cual hemos visto a algunas empresas preocuparse por el componente inalámbrico del  equipo Wi-Fi, la optimización de características que mejoran capacidad, fiabilidad y alcance, así como las prestaciones adaptativas o soluciones de visibilidad RF. Por último, las pruebas de clientes demuestran que las capacidades de radiofrecuencia y las prioridades del cliente siempre determinarán la decisión.

Las cosas claras
Obviamente, los clientes quieren lo mejor de cada opción: gestión intuitiva, excelente análisis de datos, implementación sencilla y rendimiento de radio adaptativo y fiable. Lo que la mayoría no entiende es que la fiabilidad y el rendimiento Wi-Fi no mejorarán gracias al cloud computing.
Aunque el traslado de la funcionalidad Wi-Fi a la nube es la parte interesante de todo el conjunto, con una clara lista de beneficios, no lo es para todos, ni tampoco resuelve todos los problemas. Se trata simplemente de una forma de abordar una pieza del puzzle.
Las empresas deben buscar proveedores que ofrezcan una gama completa de alternativas de arquitecturas desde APs basadas en controladores hasta las que son independientes, controladoras de nubes privadas o servicios de nubes públicas. Al margen de lo que mejor funcione para una organización concreta, hay algo que está claro: la fiabilidad y el rendimiento inalámbrico deben apoyar cualquier elección de arquitectura. De otro modo, tendríamos una red Wi-Fi fácil de usar pero que nadie usaría.

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